El edificio de la CACi será el punto de partida para desarrollar el entorno de las Tres Chimeneas.

El edificio de la CACi será el punto de partida para desarrollar el entorno de las Tres Chimeneas.

Suena raro lo de hub, pero es algo bueno. La Generalitat y los ayuntamientos de Badalona y Sant Adrià se han puesto de acuerdo para potenciar el entorno de las Tres Chimeneas. El objetivo es convertirlo en un hub, una especie de centro neurálgico empresarial que atraiga empresas y servicios a la zona y así impulsar el Barcelonés Nord.

En este caso el hub será de transición energética, cambio climático y desarrollo sostenible y se concentrará
en los edificios de las Tres Chimeneas y en la nave Turbinas. Este tipo de proyectos no se basan
sólo en inversión de las administraciones sino en una sólida colaboración publicoprivada que integra empresas, proyectos innovadores, agentes catalanes, estatales e internacionales e universidades, además de las instituciones públicas.

El punto de partida será la antigua fábrica de la CACI, la Compañía Auxiliar de Comercio, donde se ubicará la
sede del proyecto.

UN INSTITUTO MUY ENERGÉTICO 

Durante años Badalona ha flirteado con la posibilidad de albergar un museo que prometía mucho: el del Comic. Querían ubicarlo en el edificio de la antigua Compañía Auxiliar del Comercio y la Industria, conocido como CACI, un vestigio industrial en primera línea de mar, remodelado para acoger equipamientos culturales. Finalmente esa posibilidad se ha desvanecido, entre otras cosas porque el mega proyecto de museo no ha prosperado. Sin embargo, se habla de un nuevo inquilino que podría ser todavía mejor que el Museu del Còmic.

Se trata del Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), una institución que busca espacio en el Área Metropolitana. La llegada de este centro será el primer paso para desarrollar y promover el entorno de las Tres Chimeneas en torno a un hub de conocimiento. Porque la presencia del instituto atraerá atraer a empresas del sector, además de otros negocios del sector servicios. De momento, se trasladarán todas las instalaciones y personal que hasta ahora se repartían en edificios de Sant Adrià y Tarragona, un total de 120 personas, que podrían ampliarse a 200 en los próximos años.

La operación ha sido posible gracias a la intermediación de la entidad Restarting, una asociación que promueve la conversión de Badalona en un polo de innovación y de atracción de talento.