Juan José Omella en Torre Baró Foto: @SergiCamara Càritas

Buena noticia para los cristianos, especialmente para los catalanes y para los moderados. El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, la máxima autoridad eclesiástica en el Estado, es Juan José Omella, nacido en Cretes, en el Matarranya, un territorio aragonés donde históricamente se habla catalán Omella era hasta ahora el Arzobispo de Barcelona y tuvo un papel clave, hasta donde le dejaron, en la mediación entre el Gobierno español y el Govern en octubre de 2017. Por todo ello nos atrevemos a contarlo como un catalán más, o, por lo menos, alguien con una sensibilidad especial.

Omella es también un hombre de confianza del Papa Francisco, como el que será su segundo, Carlos Osoro, hasta ahora Arzobispo de Madrid. A la vista de la deriva ultraconservadora de algunos sectores de la iglesia, que han gobernado en los últimos años, parece un alivio que nuestra fe quede en las manos de hombres de iglesia moderados y dialogantes.

Salvador Busquets, director de Càritas Diocesana de Barcelona, y Josep Matías, delegado episcopal de Càritas Diocesana, han destacado la sensibilidad social, y la han definido como una persona sencilla, con capacidad de diálogo y espíritu de consenso.

Como buen pacificador, Omella ha estrenado su cargo tendiendo la mano a los sectores más conservadores en un intento de unir una iglesia dividida por la gestión del anterior presidente de los obispos, Antonio Rouco Varela.