Las escuelas de Catalunya han resistido sin cerrar durante los peores momento de la segunda oleada.

Las escuelas de Catalunya han resistido sin cerrar durante los peores momento de la segunda oleada.

Al comenzar el curso los centros educativos parecían la víctima propiciatoria del covid-19. Sin embargo, a pesar de algunos repuntes que hicieron saltar la alarma, llegamos a diciembre con la cifra más baja de clases confinadas. En total, 620 de los 5.104 centros acumulan 881 aulas confinadas, la cifra más baja desde septiembre.

En octubre había algo más de 3.500 clases confinadas, cosa que hizo pensar en un posible cierre de las escuelas. Pero alumnos, personal docente y administrativo, y también las familias, por qué no decirlo, aguantaron el envite, y así han demostrado que se puede prevenir el covid-19 en un entorno tan aparentemente peligroso como un colegio o instituto.