Montse Bohigas ha vuelto al pueblo para hacerse cargo de la panadería. Foto: TV3

Montse Bohigas ha vuelto al pueblo para hacerse cargo de la panadería. Foto: TV3

La pandemia está cambiando muchas cosas. Una de las más curiosas es que algunos urbanitas están volviendo a los pueblos. Algunos, los más afortunados, son familias que se trasladan a entornos rurales huyendo de la densidad de las ciudades. Pero, para otros es una oportunidad de trabajo, porque muchos pueblos de Catalunya con problemas de despoblación necesitan servicios, y están dispuestos a dar facilidades a quienes vengan dispuestos.

En los últimos días hemos conocido el caso de Montse Bohigas, una joven emprendedora que lo ha dejado todo por un sueño que va a contracorriente: se ha trasladado a Bovera, en la comarca de Les Garrigues, para ocuparse del horno de pan del pueblo, que llevaba 30 años cerrado. El ayuntamiento buscaba alguien que se ocupara de un servicio básico y ella un espacio donde llevar a cabo su proyecto vital: una horno y cafetería 100% artesanos. La clave de esta historia ha sido la cesión del espacio, hace pocos  meses, al ayuntamiento y la voluntad de este de recuperar un servicio básico para los habitantes.

Hay más casos. Y, de hecho, si estáis interesados deberíais seguir al usuario de twitter @Repoblem, que se ha convertido en un portavoz oficioso tanto de ayuntamientos que buscan trabajadores como de familias dispuestas a cambiar la ciudad por una oportunidad en el entorno rural.