Unas gafas para descubrir la realidad que no vemos en los medios.

200 personas se han puesto las gafas de realidad virtual para sentir cómo es vivir una situación de exclusión social en primera persona. Y han alucinado. Es un ejercicio mediante el cual Cáritas ha querido acercar las problemáticas que diariamente sufren muchas de las personas que acoge, pero que en la mayoría de ocasiones no son visibles en el día a día de la ciudadanía.

Una puesta en escena para llamar la atención sobre las conclusiones del Informe Foessa “La realidad que no ves”, y para poner en evidencia que hay que fijarse en los más desfavorecidos y los colectivos más perjudicados, especialmente ahora que parece que las circunstancias económicas mejora, para las empresas. En palabras de Monseñor Juan José Omella, Cardenal Arzobispo de Barcelona y Presidente de Cáritas Diocesana de Barcelona: “Tenemos que ponernos las gafas de la realidad, y observaremos que vivimos en una sociedad cada vez más individualista y aislada”.

El Arzobispo ha pedido a las administraciones trabajar de manera conjunta, recordando que hay que trazar un camino conjunto y en favor de la misma causa.

La Generalitat ha recogido el testigo y Francesc Iglesies, secretario de Asuntos Sociales y Familias, ha recordado que la recuperación todavía no ha llegado a las personas más vulnerables de la sociedad, y que factores como el trabajo ya no son suficientes para salir de la pobreza. En este sentido, los nuevos presupuestos que se aprobarán en marzo proveerán de más recursos públicos para luchar contra la desigualdad