Diputación, AMB y ayuntamientos colaboran para recuperar el río Llobregat.

El río Llobregat recorre más de 170 kilómetros desde su nacimiento, en Castellar de n’Hug, hasta el mar. Fue un río importante, históricamente, para las comarcas del Berguedà, el Bages, el Vallès Occidental y el Baix Llobregat, hasta que la industrialización lo convirtió en una ruina y los municipios le dieron la espalda.

Sin embargo, desde hace pocos años los diferentes actores se han puesto de acuerdo para recuperarlo como, no solo como recurso natural sino también como potencial atractivo de actividades e incluso de turismo sostenible. No hay que olvidar que el monasterio de Sant Benet de Bages, Monserrat y hasta quince antiguas colonias textiles están unidas por el recorrido del Llobregat. La Diputació de Barcelona, AMB y los municipios implicados están colaborando para hacer realidad el plan.

VIES BLAVES

Por un lado, la Diputación ha puesto en marcha el proyecto Vies Blaves, que invertirá 60 millones de euros en el entorno del Llobregat y de sus principales afluentes: el Cardener y el río Anoia. La idea es crear hasta 90 kilómetros de posibles variantes y enlaces para hacer el río más asequible a los visitantes. Además, entre los objetivos del plan está la recuperación del patrimonio arquitectónico, los edificios emblemáticos de la zona, muchos caídos después de riadas, como el puente de la colonia Sedó, entre Esparraguera y Olesa,. Recientemente se ha licitado la primera fase y las obras podrían comenzar en 2023 o 2024.

Por otro lado, AMB también tiene planes de recuperación socioambiental, compatibles con las Vies Blaves, que afectan en este caso al tramo metropolitano del río, desde Martorell hasta El Prat.

Paralelamente, los ayuntamientos vinculados también están llevando a cabo mejoras en su ámbito. Esto afecta tanto a los 48 municipios ribereños como a los 59 afectados indirectamente