Empiezan las obras del primer puerto digital de de cables submarinos, en la costa de Sant Adrià. - Foto: ACN - Àlex Recolons

Sant Adrià acogerá en 2022 el primer puerto digital de cables submarinos. – Foto: ACN – Àlex Recolons

Sant Adrià de Besòs acogerá la primera estación internacional de aterrizaje de cables submarinos de Catalunya. No es poca cosa, porque esta infraestructura permitirá la llegada de cables de fibra óptica sin restricciones y será la puerta de entrada y el enlace de los cables procedentes de Asia, África y la Mediterránea que se quieran conectar con los Estados Unidos por vía rápida. O sea, que todo el meollo pasará por Sant Adrià.

Las obras han comenzado en un enclave cercano a las Tres Chimeneas, y está previsto que acaben en 2022. Una vez puesta en marcha la estación , el Producto Interior Bruto de Catalunya podría crecer entre un 2 y un 4% gracias a la infraestructura. Y Sant Adrià cobrará algún peaje, claro.

Los cable submarinos son insustituibles y su capacidad de transmisión equivale a la de 3.000 satélites. Actualmente hay 400 cables de este tipo en funcionamiento en todo el mundo, con un volumen de 1,2 millones de kilómetros de cable. Tener un cable propio, y más si es un enlace con estados Unidos, convertirá Catalunya en espacio digital estratégico.  Dado que la prioridad es la transformación digital del país es necesario contar con las infraestructuras adecuadas, que permitirán atraer empresas punteras y crear empleo digital.

UN AEROPUERTO DE DATOS 

Norman Albi, jefe máximo de la empresa constructora ha explicado que una estación de aterrizaje como la Cable Landing Station (Barcelona CLS) es, en la era digital, como contar con un aeropuerto de datos.

La empresa AFR-IX Telecom ha elegido Sant Adrià porque agrupa las condiciones perfectas para acoger una infraestructura de estas características: excelentes conexiones a todas las redes de fibra óptica del país, tanto viarias como ferroviarias; no presenta barreras físicas para la entrada de cables, que pasan soterrados a una profundidad de unos 2 metros por la línea de costa sin emitir radiación alguna; y el litoral del municipio no sufre la erosión de otras zonas de Barcelona. En definitiva, todo son ventajas en Sant Adrià.