La depuradora del Besòs reducirá notablemente los malos olores en el entorno.

La depuradora del Besòs reducirá notablemente los malos olores en el entorno.

La depuradora es un foco de problemas, y de malos olores. Para solucionar algunos, se ha aprobado una inversión de 7,4 millones de euros. La estación depuradora de aguas residuales, EDAR, contará con un nuevo sistema con una tecnología capaz de neutralizar los olores de una variedad más grande de compuestos, de manera que se reducirá el impacto ambiental, y se aliviará la situación de los vecinos del entorno.

La actuación consiste en la instalación de un sistema avanzado de desodoración del aire dentro del reactor biológico. En esta parte del tratamiento de las aguas residuales es donde se elimina la materia orgánica presente por medio de microorganismos y el principal foco de emisiones de gases y malos olores. El sistema actual no es 100% efectivo, de ahí los problemas. Pero el nuevo permitiría aumentar la eficiencia hasta un 97%.

Las obras empezarán este año, aunque podrían alargarse hasta 2023.