Los turistas pagarán un poquito más por visitar la ciudad.

Bueno, no es que sea un impuesto al sueño. Se trata de una subida de hasta cuatro euros para los turistas que pernocten en Barcelona, o que lleguen a la ciudad procedentes de un crucero. La Generalitat ha corroborado el aumento de la llamada tasa turística aprobado por el ayuntamiento, a petición de Esquerra Republicana de Catalunya. Así pues, en breve, los  visitantes contribuirán un poco más a mejorar los barrios de esa ciudad que les gusta tanto.

El objetivo es que parte de esos ingresos se destinen a cambiar el modelo turístico de la ciudad, algo muy necesario. Aunque el turismo es un sector que aporta negocio y trabajo, es muy vulnerable a las crisis y proporciona un tipo de trabajo poco cualificado y muy vulnerable. Por eso las ciudades europeas, como Barcelona, buscan alternativas que no supediten su economía al turismo, sin que eso signifique poner barreras, Se trata de promover la llegada de turistas responsables, que contribuyan al crecimiento de la ciudad y que aporten algo a la ciudadanía.