Los comercios de proximidad tienen futuro.

Dicen que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Con el comercio pasa algo similar. No se pierde negocio pero hay que adaptarse a los nuevos tiempos para seguir siendo competitivos. Y eso sirve también para los pequeños comercios.

Las tiendas de proximidad pueden y deben competir con los centros comerciales, las franquicias y los marketplaces de Internet. Pero, para hacerse un lugar, tienen que cambiar. Es la conclusión de un informe sobre comercio que define como serán los nuevos puestos de trabajo del sector en el futuro.

VENDER EXPERIENCIAS
Los expertos han detectado hasta 18 nuevas oportunidades laborales, basadas en los nuevos ejes que han de guiar el negocio del comercio en el futuro. Los idiomas van a ser indispensables, no sólo por el turismo o la llegada de empresas extranjeras, si no por la necesidad de exportar, aunque sea a muy pequeña escala.

Por supuesto, las habilidades comunicativas y comerciales van a seguir siendo muy importantes. Pero, hay que ir más allá. La compra en comercios de proximidad debe ser una experiencia, mucho más que un intercambio de bienes. Si compráis en alguna tienda porque os hacen sentir muy a gusto, ya entendéis por dónde van los tiros.

La logística también será muy importante. Una tienda jamás podrá tener un stock gigantesco, pero sí que puede organizarse para responder rápidamente, tanto como pueda, a la demanda