La Fundació Espigoladors recuperó en 2019 más de 200.000 kilos de alimentos que se iban a desechar.

La Fundació Espigoladors recuperó en 2019 más de 200.000 kilos de alimentos que se iban a desechar.

Cada año, en Catalunya, lanzamos a la basura 262.471 toneladas de alimentos. Son datos de 2010, pero no habrán variado demasiado en los últimos años. Es mucha comida, que podría haber ayudado a familias necesitadas. Para solucionar este pequeño desastre social, y económico, nacieron los espigoladors.

Espigolar es una práctica que consiste en recolectar los alimentos que han quedado en el campo después de la cosecha, siempre con la autorización del propietario. Es una manera de recuperar alimentos que el dueño ha descartado por razones comerciales, pero que pueden ser muy útiles para buena parte de la sociedad. En 2019, la Fundació Espigoladors, ubicada en El Prat, recuperó, en toda Catalunya 235.202 kilos de alimentos. Y, de paso, evitó 114.073 kilos de emisiones de CO2 y ahorró 151 millones de litros de agua.  A ellos les gusta decir que dan una segunda oportunidad a frutas y verduras feas e imperfectas, y a personas bonitas.

Este año seguirán recuperando, o espigolando, pero siguiendo todas las medidas de seguridad, recogidas  en una  Guia de bones pràctiques per a un espigolament segur. El documento quiere contribuir a fomentar el aprovechamiento de alimentos y reducir las pérdidas en el sector primario protegiendo, a la vez, los intereses legítimos de los productores agrícolas.

Catalunya es pionera en la regulación de esta práctica. Por ley, se considera una actividad complementaria y sin ánimo de lucro clave para evitar, en última instancia, el derroche alimentario.

La Generalitat valora mucho el trabajo desarrollado por la Fundació Espigoladors, una entidad sin ánimo de lucro que lucha por el aprovechamiento de los alimentos, a la vez que empodera a personas en riesgo de exclusión. Espigoladors ha ganado numerosos premios en el campo del voluntariado y el emprendimiento social. Actúa mayoritariamente en el Baix Llobregat pero actualmente está extendiendo su actividad en otras zonas del país.

Portada de la Guia de bones pràctiques per a un espigolament segur