Personal de laboratorio analizando las pruebas PCR - Foto: ACN-HUB

Personal de laboratorio analizando las pruebas PCR – Foto: ACN-HUB

En la situación actual, con una elevada transmisión comunitaria, se han tenido que cerrar bares y restaurantes y limitar los contactos para prevenir contagios. Pero no basta con pedir sacrificios a la gente. Hay que hacer más pruebas para detectar positivos, especialmente en lugares sensibles como residencias e institutos.

Desde esta semana la Generalitat impulsa una serie de medidas a corto y largo plazo para evitar que el SARSCoV-2 entre en el ámbito residencial , y, si entra, que se detecte lo más rápidamente posible. Básicamente, se realizarán pruebas PCR, con recogida de muestra de frotis nasal por automuestra a todos los trabajadores que no se hayan testado en los últimos 15 años, unos 50.000 profesionales.  La misma medida se aplicará en los institutos de Catalunya y permitirá autotestearse a estudiantes, personal docente y trabajadores de los centros.

Además, para dar respuesta a los brotes que se produzcan, se desplegarán Equipos de Intervención Rápida que actuarán de forma rápida, en coordinación con la dirección de los centros

¿QUÉ ES UNA AUTOMUESTRA?

La llamada automuestra es un procedimiento sencillo y poco invasivo que permite hacerse un test de manera autónoma. La persona se friega durante cinco segundos los orificios nasales y después la muestra se incorpora al circuito de análisis habitual. Así se gana algo de tiempo y se optimiza el rastreo de casos.

Las automuestras se tomarán cada quince o veinte días, para poder tener controlados los espacios donde más fácilmente se puede propagar el virus.

VISITAS LIMITADAS

A pesar de la gravedad de la situación, las residencias de ancianos no prohibirán las visitas a los familiares en los próximos 15 días. Sí que se restringen las salidas cortas de los residentes no autónomos, pero se refuerzan las visitas familiares.

Las residencias verdes y naranjas, con ningún caso de covid-19 o muy pocos, deben facilitar como mínimo una visita semanal, además de garantizar que puedan hacerse en horarios compatibles con los horarios de familiares. Los centros en rojo, con bastantes afectados, deben ofrecer herramientas telemáticas para que los internos puedan comunicarse de forma ágil.