Los comercios pueden abrir, pero con limitaciones. Foto: ACN

Si todo va bien, en breve se pasará de la fase 0 a la fase 1 de desconfinamiento en muchos lugares. La vuelta a la normalidad estará marcada por el riesgo de rebrote si no se mantienen unas mínimas medidas de seguridad. Para evitarlo, hay que aceptar que esa normalidad pasa por cambiar algunos de nuestros hábitos, como mínimo durante un tiempo.

NORMAS DE SEGURIDAD
El protocolo de seguridad mínima pasa por adoptar nuevos hábitos. En primer lugar, hay que mantener una distancia social siempre que sea posible. La fase 1 de desconfinamiento ya prevé las reuniones de hasta 10 personas, siempre y cuando se mantenga la distancia de seguridad o se establezcan medidas alternativas de protección, como el uso de mascarillas y guantes y la limpieza de manos

El segundo hábito importante tiene mucho que ver con esto: hay que usar mascarillas en espacios cerrados, especialmente en el transporte público y espacios concurridos. El uso de guantes también está recomendado. Pero lo más importante sigue siendo el hábito de lavarse las manos, a fondo y regularmente, y evitar tocarse nariz, boca y ojos.

La tercera cuestión es garantizar la salud laboral, que en las empresas se respeten estas mismas normas y los empresarios faciliten los equipos adecuados. Los comercios también deben proporcionar garantías suficientes y limpiar regularmente las superficies con desinfectante.