El toque de queda, la limitación de movimiento y el cierre temporal de bares, restaurantes, cines y teatros seguirá otros diez días, según ha anunciado la Generalitat. Por lo menos hasta el 23 de noviembre. Si bien los datos son más favorables, la llamada curva de contagio no se ha aplanado lo suficiente, cosa que exige mantener controladas las interacciones sociales para evitar colapsar los centros sanitarios.

UNA NUEVA ESPERANZA

Sin embargo, hay un poco de esperanza. Esta vez las medidas se alargan durante diez días y no catorce, como la última vez. Además, la Generalitat sí permite ahora que abran centros de estética y masaje con servicios individuales. Para el resto de los sectores se preparará un plan de desescalada a partir del 23 de noviembre para que, poco a poco, los negocios afectados puedan volver a la normalidad. De hecho, se da como segura la fecha del 23 de noviembre para la abertura toda la actividad al aire libre, sean cuales sean los resultados de los indicadores.

EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

Aunque se había barajado la posibilidad de abrir con limitaciones, ha primado la salud, porque la situación de las UCI en Catalunya sigue siendo compleja. Los sanitarios confían que en pocos días se superará el pico de casos de contagio y empezarán a bajar los ingresos hospitalarios. Ese es el dato que necesitamos. Según los responsables de la Generalitat: “No estamos bien, pero vamos en la dirección correcta”.