Los restos del temporal Gloria han servido para construir refugios.

Los restos del temporal Gloria han servido para construir refugios.Área Metropolitana de Barcelona, en colaboración con los ayuntamientos metropolitanos, está construyendo una treintena de refugios de diversidad en varios parques metropolitanos. Y lo está haciendo aprovechando la madera y los troncos de los árboles caídos durante los últimos temporales, especialmente durante el Gloria.

Los refugios consisten en grandes troncos de árboles, que se colocan en el suelo y tienen la función de atraer y acoger seres vivos, como animales, hongos y musgo. Así, estos árboles siguen presentes en los parques metropolitanos y tienen una segunda oportunidad para acoger vida, y se convierten, a la vez, en un recurso pedagógico y educativo.

La superficie de estos refugios de biodiversidad se llena de encojinado o mulching: un compuesto obtenido a partir del triturado de restos vegetales -básicamente troncos y ramas- que también potencia la biodiversidad y favorece la presencia de insectos. Además, tiene otros beneficios importantes para los espacios verdes, como la naturalización  del paisaje, la retención de humedad o la regulación de la temperatura.

Isabel Martín, jefa del servicio de control de calidad del espacio público del AMB, destaca que la construcción  de este equipamiento se ampara en la idea de conseguir tres objetivos. Uno de los principales es mejorar la diversidad. En este sentido la combinación de materiales -troncos muertos, hojarasca, ramaje triturado- crea lugares cálidos que facilitan la estancia de insectos y arácnidos. Algunos insectos, como abejas o avispas solitarias, aprovechan las zonas agujereadas intencionadamente para poner huevos, dentro de la madera muerta. También favorece la presencia de réptiles, pájaros, invertebrados, hongos y musgos.

Al margen de potenciar la presencia de más especies de flora y de fauna, el reaprovechamiento del arbolado forma parte de un proceso de economía circular que implica una reducción de emisiones CO2 y un recurso educativo más del parque. El temporal Gloria dejó más de 430 árboles caídos por gestionar, un 75% de los cuales se ha reaprovechado dentro de los mismos espacios verdes metropolitanos.

La reducción de emisiones de CO2 se produce porque la arboleda se queda dentro del parque o en espacios verdes próximos, un hecho que evita el transporte del residuo desde diferentes parques hasta la planta de tratamiento.

Finalmente, el tercer objetivo va encaminado a la educación ambiental, puesto que estos refugios de biodiversidad servirán para organizar actividades familiares y escolares en las que se podrá observar la flora y la fauna que se haya podido instalar.

EL VISOR DE FAUNA DEL AMB
Los refugios también permiten explicar y visualizar la gestión sostenible de estos espacios públicos, facilitan la observación de diferentes tipos de especies que se pueden introducir dentro del Visor de fauna del AMB y favorecen el seguimiento de la biodiversidad del parque.

Los refugios se enmarcan en el Plan de mejora de la biodiversidad que AMB está implantando en los parques y playas metropolitanas y que ha permitido hacer ya otras actuaciones como el jardín de mariposas, las cajas nido, comedoras de pájaros o refugios de murciélagos.

La biodiversidad es un elemento importante que hay que tener en cuenta en la gestión integral de los parques y playas metropolitanas, ya que contribuye a la salud y al bienestar de las personas. La diversidad de especies propicia ecosistemas más equilibrados y, a la vez, actúa como una barrera de protección que evita que muchas enfermedades infecciosas puedan llegar a las personas.