En 2017 se notificaron un total de 999 casos, y sigue la tendencia a la baja

Que una enfermedad tenga poca incidencia no significa que haya desaparecido. Precisamente una de las funciones de los servicios públicos de salud es detectar el repunte de algunas enfermedades y actuar rápidamente. Así ha pasado con la tuberculosis, que causó estragos en nuestro país a principios del siglo XX y que ya hace un tiempo volvió a aparecer en nuestros barrios. Pero la reacción ha sido inmediata.

Por primera vez el nombre de casos de tuberculosis diagnosticados en Catalunya se ha situado por debajo de la franja del millar. Ha sido en el último año estudiado: 2017. Esta cifra representa una tasa de 13,2 casos detectados por cada 100.000 habitante. En los últimos diez años la incidencia ha bajado, de media, un 5,6% cada año.

MÁS PRESUPUESTO
Es una enfermedad que castiga especialmente a los mayores de 65 años y a los inmigrantes. En la región de Barcelona se detectan el 65,8% de los casos. Los factores de riesgo más frecuentes son el tabaquismo, la precariedad social, el alcoholismo o la diabetes.

La tuberculosis es una de las 10 principales causas de mortalidad en el mundo. No obstante, un buen diagnóstico y el tratamiento consiguieron salvar en todo el mundo 54 millones de vidas entre 2000 y 2017, periodo durante el cual la tasa de mortalidad disminuyó hasta el 42%. La clave, como siempre en cuestiones de salud, es reaccionar a tiempo.