Profesionales del SEM atendiendo a un paciente crítico complejo gracias a una UCI móvil.

Profesionales del SEM atendiendo a un paciente crítico complejo gracias a una UCI móvil.

La pandemia ha puesto en relieve dos cosas: que los centros médicos deben trabajar en red y, más importante todavía, que los servicios especializados deben llegar a todas partes. Con estos objetivos, la Generalitat ha puesto en marcha dos unidades de cuidados intensivos móviles, que acudirán al rescate de cualquier hospital comarcal o centro médico que las requiera. Están equipadas con profesionales procedentes de hospitales de referencia, preparados para asistir a personas con un alto riesgo de muerte. Así se garantiza la equidad en la atención a los pacientes más críticos.

Cada año, en Catalunya, cerca de 1.500 personas necesitan ingresar en una UCI en alguno de los hospitales terciarios. Y eso sin contar la pandemia. Son pacientes críticos como consecuencia de choques cardiogénicos, hipotermias accidentales o insuficiencias respiratorias, por ejemplo. Ahora, con los dos nuevos recursos móviles, estas personas podrán contar con los recursos de los que disponen los hospitales de referencia.

MEJOR QUE UN HELICÓPTERO

La ventaja de estas unidades es que se pueden mover en cualquier momento, a diferencia del traslado en helicóptero, por ejemplo, que solo es viable si hay buen tiempo y si el hospital cuenta con suficiente espacio parar que aterrice.

El ejemplo que ha puesto Adrià Comella, director del Servei Català de Salut, ha sido muy gráfico: “La idea es que, tanto si vives en Tortosa como en la Seu d’Urgell, Cassà de la Selva o donde sea, tus oportunidades sean las mismas que si vives en l’Eixample o en Hospitalet de Llobregat“.