Imagen del Parc Agrari del Baix Llobregat

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La Generalitat ha puesto sobre la mesa 3.000 millones de euros para transformar el sector agroalimentario y hacerlo más eficiente y rentable para productores y consumidores. Son cambios necesarios que la crisis del coronavirus ha acelerado.

1. Modelo más sostenible
Se adaptará la producción agraria a los nuevos retos, que exige más producción ecológica y menos intensiva. O sea, más productos locales y cuidados y menos producción masiva.

2. Investigación y desarrollo  La Generalitat se compromete a trasladar al campo las investigaciones desarrolladas en los laboratorios, para que los productores sean los primeros beneficiados por los nuevos descubrimientos.

3. Agua más repartida 
El cambio climático avanza inexorable y eso significa que pueden acentuarse los problemas de abastecimiento de agua. Se impone, pues, una gestión más eficiente, especialmente en los cultivos de regadíos.

4. Energía limpia
No es viable renunciar, de momento, a la energía sucia, pero sí que se puede combinar con la producción de energía a partir de biomasa agrícola y forestal y biogás producido en las granjas. Una vez más, hay que poner en contacto a los científicos con los agricultores y ganaderos.

5. Bioeconomía
Otra nueva palabra para un concepto muy antiguo, y básico. No podemos entender la naturaleza ni el medio agrario como un pozo sin fondo del que extraer recursos sin escrúpulos. Hay que cuidar ese entorno para que siga produciendo, e incluso para que nos proporcione nuevos recursos. La gran cantidad de terrenos forestales disponibles es una oportunidad, pero deben estar bien gestionados y protegidos.

6. Biodiversidad 
La globalización  está reduciendo progresivamente la biodiversidad, la variedad de animales y plantas que podemos encontrar en los diferentes medios. Parece algo propio de ecologistas, pero no es verdad. Un ejemplo, si desaparecen los depredadores de los mosquitos por culpa de la urbanización del entorno, habrá más mosquitos amenazándonos. El plan prevé intervenir en el 32% de territorio para revertir la situación , tanto en el sector agroalimentario, como en el medio forestal y el marítimo.

El plan de transformación comenzará este mismo año, para ayudar a los productores perjudicados por la coronacrisis. Y continuará hasta 2032.