Los ayuntamientos se organizan para producir energía pública para los ciudadanos.

Los ayuntamientos se organizan para producir energía pública para los ciudadanos.

Parece que la única manera de controlar los precios en el mercado energético es generar energía pública Esa es la conclusión de los 50 ayuntamientos que han constituido la Associació de Municipis i Entitats per l’Energia Pública. La AMEP quiere convertirse en una red de municipios y entidades comprometidos con la gestión pública de la energía.

Los objetivos de la entidad son: impulsar la titularidad, la propiedad y la gestión públicas de la energía, afrontar la transición hacia un modelo más justo y asesorar a los municipios interesados. La energía era pública y se privatizó, ¿por qué no recuperarla, si así podemos proteger a los consumidores? Esa es la filosofía que defienden los ayuntamientos asociados, entre ellos el del Prat de Llobregat, que agrupan un total de más de dos millones y medio de personas, el 34,5% de la población catalana.

El modelo energético actual genera grandes costos ambientales, sociales, económicos y de salud que, en el contexto actual de emergencia climática, hay que modificar para ir hacia una transición energética que requiera una profunda reforma del modelo de distribución de energía eléctrica y de la cual los ayuntamientos son parte fundamental. La Unión Europea es la primera que promueve y facilita la municipalización de las redes de electricidad.