Cinthya Maldonado llegó a Collblanc en 2006 y desde entonces ha conseguido auto evolucionar, como ella dice. Ahora se ha decidido a contar la historia de tantas mujeres migradas en un libro que podéis encontrar en las plataformas online y, poco a poco, en pequeñas librerías. Se trata de Mujeres Migradas, de la editorial Letrame.

¿Quiénes son estas mujeres migradas de tu libro?
Son unas mujeres que han tenido la valentía de comenzar de nuevo en un lugar totalmente desconocido, dejando una vida, y una familia, en el país de origen. Se ven obligadas a comenzar de nuevo, con la esperanza de conseguir mejores oportunidades, y para mejorar la vida de los suyos.

Creo que las historias son reales.
Sí, totalmente. Son mujeres que he conocido a lo largo de mi vida y a lo largo de mi proceso. Porqué yo también soy una mujer migrada.

¿Y qué tal tu experiencia?
En términos generales bien. He aprendido. Me he realizado mucho. Ten en cuenta que vine en 2006, con veinte años. Y ahora tengo 33. Me pilló en una etapa de total crecimiento.

¿Y qué tal te han tratado?
Me he sentido muy bien acogida en Catalunya, en l’Hospitalet, que es la zona en donde siempre he vivido. Pero también he tenido experiencias… No sé si llamarlas negativas, porque a mí me han servido de aprendizaje. A veces me he encontrado en situaciones en que mis derechos, en mayor o menor medida, han sido vulnerados.

Con demasiada facilidad, ¿no?
Te ofrecen trabajo tan mal pagado… Piensas que no vale la pena, pero acabas aceptando.

Hay que entrar en el juego, ¿no?
Tienes que aguantar, hasta tener la valentía, o las posibilidades, para decir no. Lo más doloroso es que esos trabajos a veces son ofertados por personas que también son migrantes

 ¿Cómo empezaste?
Como empleada del hogar. Es un trabajo super digno, pero yo defiendo la autoevolución, y en el caso de las mujeres, más. Aprendí catalán, convalidé mi titulación de Honduras, fui mamá… Luego me saqué un curso y trabajé en un geriátrico. Y actualmente trabajo como asesora de seguros. Y estudio Recursos Humanos.

Tus mujeres migradas, ¿han podido auto evolucionar?
No es tan fácil. El otro día unas compañeras me hacían ver que yo cuento con el soporte mi pareja. No todo el mundo está en condiciones. Pero el momento llega, y hay que buscarlo.

Hay que prepararse para el cambio.
Sí, porque muchas veces quieres trabajar de esto o lo otro. Y yo siempre hago la misma pregunta: ¿Te estás preparando? Hay que trabajar en las cosas que queremos conseguir.