Entrevista a Eulàlia Ballart, Actriz y profesora de teatro de proximidad

Eulàlia Ballart estudió arte dramático y ejerce como actriz pero, además, dedica parte de su tiempo a enseñar a jóvenes de l’Hospitalet. Lo hace como profesora en Plàudite Teatre, una escuela que se ha convertido en un referente internacional en cuanto a la utilización de las artes ecénicas como herramienta de transformación social. Un modelo pionero.

¿Qué es eso de teatro de proximidad?
Es una actitud. Elegimos este nombre porque somos Plàudite Teatre, nos dedicamos a la difusión de las artes escénicas, y estamos muy centradas en el ámbito educativo. Y quisimos añadir lo de proximidad porque utilizamos el teatro para transformar situaciones de nuestro alrededor que queremos cambiar. Lo de proximidad es algo muy de nuestro carácter. No sabemos hacer las cosas si no es implicándonos directamente con el entorno.

No es una moda, entonces.
No, no. Nos gusta conocer las familias que hay detrás de nuestros alumnos, la escuela donde van… Nosotros los tenemos una hora y media, apenas. Por eso es tan importante conocer su entorno y hacer un poco de red.

Y tú eres una de sus profesoras. ¿Qué les enseñas?
Todos los profesores somos licenciados en arte dramático. Unos cuantos venimos del teatro de texto, otros del de movimiento, y del clown. Entre todos compartimos ejercicios y experiencia. Yo lo que intento es no plantear la actividad como algo solo lúdico, sino transmitir mi formación para que el alumno crezca en todos los aspectos.

¿Qué buscan los padres cuando apuntan los niños a clases de teatro?
Muchos vienen para perder la vergüenza. Y es muy bonito ver cómo evolucionan. Lo que nosotros intentamos es acompañarlos en su etapa de desarrollo, darles herramientas, teatrales, para que puedan ser mejores personas, y más felices. Por eso tenemos una mirada muy inclusiva, porque las necesidades no son las mismas. Yo resaltaría la importancia del grupo. Aquí no sólo aprendes una materia, sino que aprendes a convivir con un grupo.

Y, de vez en cuando, también os encontraréis algún talento natural…
Sí, claro. Ahora comenzamos un proyecto, el grupo Platea, con chicos y chicas que tenemos desde los cinco años. Ahora tienen casi 20, y queremos darles una respuesta. Creamos piezas teatrales para elllos, para que puedan hacer bolos y motivar a otros jóvenes.

¿Cómo llevas lo de ser actriz y profesora a la vez?
Entré aquí a la vez que en el Institut del teatre. Y siempre lo he ido compaginando con mi trabajo. Creo que es un valor añadido que seamos actores y actrices en activo, pero con una mirada muy pedagógica. Siempre intentamos que los ensayos no se hagan pesados, que sean divertidos, y que aprendan… ¡Hacemos auténticos malabares!