Mariano Martínez, Associació de Gastronomia i Turisme del Baix Llobregat

Mariano Martínez es un gastrónomo, especialmente si los platos son genuinos del Baix Llobregat. Desde la asociación, donde él desempeña el papel de jefe de comunicación, reivindican la gastronomia de los pueblos y ciudades de la comarca, que pasa, precisamente, por los productos cultivados allí. Y si, encima, se elaboran y sirven en el Baix, mejor que mejor.

¿A qué se dedica vuestra asociación de gastronomía y turismo?
Nosotros utilizamos la gastronomía como una herramienta para conocer los valores del Parc Agrari del Baix. Es un pulmón ecológico, pero también es un pulmón en cuanto a productos de proximidad. Y no es de ahora.

¿De cuándo?
A principios de siglo toda la fruta y la verdura procedía de esta huerta. Incluso se exportaba a Europa. Todo eso se perdió con la industrialización.

¿Y cómo empezó la reconquista de los huertos?
El punto de inflexión fue Eurovegas. ¿Recordáis? Aquello fue como una campaña de comunicación. Muchos descubrieron que en esos terrenos donde querían construir un casino había una huerta con productos frescos, y unos agricultores que seguían trabajando, aunque eran invisibles. Entonces la ciudadanía se empezó a movilizar.

Para salvar el parque.
Claro. Para nosotros esto es patrimonio. ¿Por qué Adelson pidió colocar Eurovegas en la Sagrada Familia? Porque es patrimonio, claro. Pero nuestra huerta también lo es.

A vosotros la moda del consumo sostenible y los productos km 0 os ha venido de perlas.
Sí, todo eso nosotros ya lo empezamos a trabajar en 2009. Primero en el Prat, que es donde comenzamos a hacer actividades. Y este año ya hemos conseguido estar en ocho o diez ciudades del Baix Llobregat.

¿Y qué hacéis?
Pues, todo lo que comenzamos en el Prat. Promoción del Parc Agrari, de los productos de temporada, slow food… Hacemos formatos populares, como las rutas de tapas, por ejemplo. Siempre vinculadas a los productos de temporada o los productores locales. También ferias, como la del espárrago de Gavà, o la de la carxofa Prat… Y después hay las jornadas gastronómicas.

Esto ya es otro nivel, ¿no?
Bueno, sí, está pensada para restaurantes que puedan elaborar un menú con productos de temporada. Como las jornadas del pollo Pota Blava en El Prat, por ejemplo.

Todo esto sirve, además para aumentar la clientela.
Es que lo que hacemos es generar turismo de proximidad, turismo sostenible. En la ruta de tapas del Prat, la que tiene más tradición, el 40% de los asistentes viene de fuera de la ciudad.