Entrevista al librero Carles Ramon. Fundador de la librería y centro cultural La Font de MimirCarles Ramon y su mano derecha, Isabel del Río, son las caras visibles de La Font de Mimir (Costa i Cuxart, 5), uno de los comercios más queridos de Nou Barris, y de Barcelona. Además de un catálogo estupendo ofrecen actividades para adultos, y cada semana organizan visitas de escuelas para motivar la lectura, y sobre todo, el cariño por las librerías.

¿Por qué es tan popular la librería La Font de Mimir?
Quizás sea porqué cada semana abrimos el negocio para que nos visiten escuelas, tanto del barrio como del resto de Barcelona. Es una iniciativa para promover el comercio de proximidad. Hace años que participamos. ¡Y nos encanta!

¿Y qué hacéis con los chavales?
Les damos una charla para motivarles por la lectura, adaptada a su edad. Les explicamos por qué nos gusta leer, por qué abrimos una librería, cómo se edita un libro… Hacemos un pequeño taller. Y, al final, les dejamos hacer lo que más les gusta: toquetear los libros. Les dejamos cogerlos, sentarse en el suelo y mirarlos.

Se lo pasarán bomba.
Es una actividad que disfrutamos porque ellos la disfrutan mucho. Ten en cuenta que para muchos es el primer contacto que tienen con una librería.

¿Qué me dices?
Sí, conocen las bibliotecas porque las hay en sus escuelas, pero muchos desconocen que pueden entrar en una tienda y mirar y toquetear los libros para escoger el que más les gusta. Nosotros los animamos a ello.

Dicen que los niños son el futuro, sobre todo del sector del libro.
Sí. Al final las librerías son una forma de hacer cantera de futuros lectores.

Pero luego se hacen adolescentes y dejan de leer.
Es verdad que a partir de los doce muchos sólo leen ya libros obligatorios. Es una etapa difícil. Pero, luego, con veintitantos, volverán a leer si lo han hecho de pequeños.

¿También organizáis visitas para público adulto?
Visitas no, pero hacemos muchas actividades para ellos. Presentaciones, charlas, clubs de lectura… Pero es mucho más complicado.

Sois como un centro cultural
Hemos llegado a la conclusión de que si no nos movemos, nos morimos. Hay que hacer cosas y conseguir que la gente venga. Si hoy no compran, no pasa nada. Lo harán otro día. Que pasen un buen rato, Mirando o charlando. Si lo que les apetece es charlar sobre libros, para eso estamos.

Tengo entendido que se os quiere mucho en el barrio.
Nos tratan muy bien. Al principio, hace ocho años, muchos se extrañaron que abriéramos. Pero ahora no quieren que desaparezca su librería. Eso es muy bonito.