El Mercado de Sant Andreu arranca, pero desde cero. Se ha completado el derribo del equipamiento, primer paso del nuevo proyecto que traerá un nuevo y renovado mercado al barrio.

La previsión es que las obras del mercado definitivo comiencen en verano y tengan una duración de un año y medio, de manera que a finales de 2020 se pueda hacer el traslado al espacio definitivo.

El futuro edificio mejorará notablemente la integración con el entorno gracias a una estructura transparente de vidrio en los muros perimetrales que facilitarán la conexión entre el interior y el exterior.

Actualmente el mercado provisional funciona a pleno rendimiento en el módulo situado en la calle Sant Adrià, entre las calles Segre y Otger. Alberga 18 comerciantes alimentarios y 6 no alimentarios. Estará operativo mientras duren las obras de reforma.

El mercado de Sant Andreu se creó como un mercado descubierto a mediados del siglo XIX y se cubrió en 1906.