Aumenta notablemente el número de trasplantes de órganos

Los hospitales catalanes han realizado entre enero y julio de 2019 un total de 770 trasplantes, una cifra que representa un 17% más respecto al mismo período del año pasado. Han crecido especialmente los donantes después de morir, un 25% más. Y en cuanto a los donantes vivos, los que han decidido donar su hígado o riñón a otra persona, se han contabilizado 67. Entre unos y otros demuestran que lo que más crece en este país es la solidaridad.

Hasta el mes de julio, según datos de la Organització Catalana de Transplantaments, un total de 1.180 personas esperaban un órgano. Entre los que se han llevado a cabo destacan los 520 de riñón, 134 de hígado, 38 de corazón, 66 de pulmón y doce trasplantes de páncreas.

FAMILIAS DONANTES
Entre los posibles donantes una vez fallecidos, en un 82% de los de los casos los familiares autorizaron la extracción de los órganos de sus seres queridos para salvar a otras personas. Cualquier persona puede ser un donante potencial, siempre que en vida no se haya manifestado en contra de la donación. Las condiciones clínicas en el momento de la muerte determinarán los órganos y tejidos que son válidos para el trasplante. En el caso de menores y discapacitados, hay que respetar la voluntad de las personas que tengan la patria potestad. Respecto a los donantes vivos, cualquiera puede ser donante si es compatible.