La película también es favorita para los Goya y está filmada en Ciudad Meridiana.

Sara ha estado sola toda su vida. Tiene 22 años y un bebé, y su deseo es formar una familia normal junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo. Su padre, Manuel, tras años de ausencia y al salir de la cárcel, decide reaparecer en sus vidas. Sara sabe que él es el principal obstáculo en sus planes y toma una decisión difícil: alejarlo de ella.

Así empieza una de tantas películas. La diferencia es que esta no transcurre en los habituales escenarios. Esta pasa en Ciudad Meridiana.

La hija del ladrón es una historia filmada por Belén Funes que descubre este barrio como uno cualquiera, con trabajadores, gente humilde que lucha por mejorar, cosas que funcionan,  cosas que no… La historia huye de los tópicos y de los titulares de periódico para retratar una historia muy humana, y muy natural, que podría pasar en cualquier parte del mundo.Además, la película es candidata a los Premios Goya y a los Premios Gaudí de cine.