La cubierta solar fotovoltaica permite que un 25% del consumo provenga de la energía solar.

Una de las paradojas entorno a la sostenibilidad es la falta de coherencia. Por ejemplo, ¿cuánta energía se consume en el reciclaje de residuos? ¿Compensa? La respuesta es que sí. Sobre todo, si la energía es renovable. Como sucede en el centro metropolitano de residuos municipales de Gavà-Viladecans, que desde hace pocas semanas ya se abastece con energía solar.

La cubierta solar fotovoltaica permite que un 25% del consumo eléctrico del centro provenga de la energía solar. La instalación sigue las directrices marcadas por el Àrea Metropolitana para aumentar un 30% el uso de energías renovables.

Durante el día toda la energía consumida por la planta proviene de las placas solares, cosa que permitirá el ahorro anual de 191 toneladas de emisiones de gases con efecto invernadero.

Su instalación ha costado 350.000 euros, aportados por TERSA, empresa pública participada por el Àrea Metropolitana y el ayuntamiento de Barcelona.