Alfredo Cohen, Director de la Asociación Cultural El Parlante

Ciutat Esperança es un proyecto comunitario que busca la esperanza en Ciudad Meridiana. Cuando los medios acudían allí para hablar solo de deshaucios y tristeza, la asociación El Parlante, liderada por Alfredo Cohen, llegó para impulsar un proyecto de transformación desde la base. Un proyecto que muestra la grandeza del barrio.

¿Cuándo comenzó Ciutat Esperança?
Hace ya casi seis años. Nació como consecuencia de la preocupación porque Ciudad Meridiana aparecía en los medios como la ciudad del desahucio. Pasaban por allí televisiones de todo el mundo, la mayoría con ese enfoque. Ya es bastante malo el problema como para tener que cargar con el estigma en los medios.

Los medios suelen quedarse con lo peor de las ciudades.
Ha habido un montón de desahucios, pero también han pasado cosas super bonitas que nadie cuenta. Vecinos que se organizan, que se solidarizan y se ayudan. De ahí sale el nombre del proyecto: En lugar de Villa Desahucio, Ciutat Esperança. Nuestro objetivo era encontrar esa esperanza en el barrio.

¿En qué consiste exactamente?
Nuestra idea siempre es hacer películas y pasárnosla bien. Así que les invitamos a eso. Ponemos las cámaras a disposición de los vecinos para que puedan explicar lo que está pasando. Les dirigimos, sin manipular, para que nos expliquen qué temas les afectan.

 La película es una herramienta para abordar esas cuestiones, ¿no?
Sí pero es mucho más. Ciutat Esperança es una experiencia que dura diez o doce sesiones. Cogemos a un grupo y construimos con ellos un corto sobre un tema importante. Así cohesionamos al grupo, y, a la vez, les formamos. Los chicos se conocen entre sí, interactúan con el barrio, con otras realidades.

 ¿Y qué pasa con ese corto?
Luego lo llevamos a las escuelas, las bibliotecas, a espacios públicos para que se siga reproduciendo. Así hemos hablado de los embarazos no planificados o del bullying, pero también de temas relacionados con la gente mayor o cualquier otra cosa importante. Los videos se pueden ver en nuestra web.

 Un gran proyecto que ha obtenido un premio de la Diputación.
Creo que la Diputación nos ha dado el premio porque nuestro proyecto es redondo. Los talleres sueltos apenas sirven para sensibilizar un poco sobre algún tema, pero nosotros conseguimos repetirlo, continuarlo. La acción comunitaria es algo a largo plazo. Y a veces eso no se corresponde con las lógicas administrativas. Pero cuando de verdad crees en algo la gente se implica. Y eso es imprescindible porque detrás de Ciutat Esperança hay un gran trabajo comunitario, con la gente, con entidades, con el ayuntamiento… Eso es lo que premian, finalmente.