Anna Selva, Jefa de equipo de Cáritas en el Barcelonès Nord

Anna Selva ha trabajado durante 30 años en Cáritas Barcelona, una entidad que acaba de cumplir 75. Ahora, como jefa de equipo de Badalona y Santa Coloma, ayuda, pero sobre todo acompaña, a las personas que pasan por un mal momento. Lo más importante es aprender a pedir ayuda. Podéis hacerlo en el teléfono 93 344 69 00.

 ¿Qué es exactamente Cáritas?
Es una entidad que acaba de celebrar su 75 aniversario… Y somos iglesia. Somos la rama que quiere atender las  situaciones de fragilidad social, las personas que pasan por momentos difíciles, de desierto.

 ¿Desierto?
Sí, podríamos decirlo así. Porque hablamos de personas en situación de paro, precariedad de vivienda, madres solas sin recursos familiares. Nos organizamos para poder acompañar a estas personas.

¿Cómo es ese acompañamiento?
Pues una primera parte es, desde luego, un acompañamiento material. Facilitamos algunos recursos básicos, aunque muy limitados. Alguna ayuda económica, algo de vivienda, alimentos…. Pero no es esto lo que más hacemos, ni lo más importante.

¿Qué es?
El acompañamiento que hacemos de persona a persona. Escuchamos sus problemas, les orientamos. Y creamos proyectos que puedan dar respuesta a las necesidades emocionales. Por ejemplo, atendemos a madres solas, sin una red familiar, y les ayudamos cada día en el cuidado de los niños.

 ¿Cuándo interviene Cáritas?
Atendemos cuando las personas nos llaman pidiendo ayuda. Primero les advertimos que pueden acudir a los servicios sociales, que es la primera opción. Además, la administración pública tiene el deber de acoger. Después si quieren que las escuchemos, les convocamos un día, con más gente, para enseñarles qué podemos hacer y ponerles en contacto.

Una manera de hacer comunidad.
Sí. Se conocen, pueden compartir cosas, teléfonos incluso… Ten en cuenta que, al fin y al cabo, en las situaciones complejas el primer recurso es la misma persona, y la red que pueda construir. Luego, si hay alguna situación más complicada, entonces entramos los profesionales.

Tenemos la idea que Cáritas es la última opción. ¿Es así?
Si tienes una serie de necesidades cubiertas no acudes a Cáritas, desde luego. Pero es verdad que algunas personas comienzan a tener dificultades y esperan demasiado a pedir ayuda, quizás por vergüenza o por desconocimiento.

Algunos lo verán como un fracaso.
No es un fracaso encontrase en una situación frágil, de desierto. Porque todos, en algún momento de la vida, podemos pasar momentos así.